Proyecto suco-alcoholero en el norte
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca. Jóse Mujica, dijo que la ocupación en Bella Unión de 36 hectáreas del Instituto Nacional de Colonización "es un palo en la rueda contra los que estamos gobernando", y pidió "él "apoyo" de los Ocupantes para desarrollar el proyecto suco-alcoholero en el país y generar nuevos puestos de trabajo.
"No puedo salir con una bayoneta a meter el peso. Necesito apoyo. Eso es lo que le pido a los compañeros", indicó Mujica. "Un abrazo a mis viejos y queridos compañeros, me entiendan o no", se despidió ayer el ministro tras una conferencia en la Junta Local de la ciudad de Bella Unión donde expuso los planes para refinar azúcar y destilar alcoholes.
El secretario de Estado explicó después que "llegar al gobierno no es tener el poder.
Es nada más que eso. Acarrear aciertos y errores en un Estado cíe Derecho" para defender la dignidad humana, y luego afirmó que "el poder no se asalta ni se gana; el poder se va construyendo". No obstante, advirtió que "el poder se destruye si se construye mal".
"A mí no me preocupa una ocupación de tierra. Me preocupa que no entiendan los problemas que tenemos. La ocupación es en comía de nosotros, un palo en la rueda de los que estamos gobernando", se lamentó el dirigente del Movimiento de Participación Popular y líder histórico del Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros (MLN).
Respecto a las políticas de Estado que viene desarrollando el gobierno del presidente Tabaré Vázquez en materia productiva, Mujica afirmó que "si fracasa" el proyecto de país que diseñó el Frente Amplio, "se va a venir un derechazo" con nuevo gobierno.
Mujica elogió el proyecto suero alcoholero pero, dirigiéndose al presidente de ALUR SA Raúl Sendic (h), dijo: "apenas estamos empezando".
La infraestructura productiva de Bella Unión, agregó, "se mantuvo por la lucha de la gente. Por ser un día de alegría no olvidemos la realidad de miseria extrema que sufre la población del norte uruguayo".
"Había gente de todos los partidos que no creía en la caña de azúcar.
Eso también hay que decirlo. Con argumentos agrarios nos decían que no servía por los subsidios anuales que necesita", en rebajas arancelarias. Mencionó luego los altos costos de mantenimiento que insume una plantación de caña azucarera en máquinas, semillas, riegos y transporte.
Justificó los 102 millones de dólares invertidos para evitar una crisis en la producción azucarera y los tres millones de dólares destinados para la zafra de otoño. Compartió con el presidente de Ancap Daniel Martínez que Uruguay ingresó en la agropecuaria energética para obtener de la caña alcoholes que sustituyan en parte los hidrocarburos.
Explícito también que el gobierno asumió el compromiso de aumentar el área de caña plantada y defender la productividad con incorporación de tecnología porque, según señaló, la producción "no puede vivir de subsidios; tiene que caminar sola en un mundo injusto que es liberal sólo para vendernos", pero no para comprar nuestros productos.
"Lo que había que hacer hace 50 años" cuando se aprobó la Ley de Colonización 11.029 "no se puede hacer hoy porque el
mundo cambió", los plantíos insumen mucho más dinero que antes, y el trabajador aislado, "no inserto en una cadena agroindustrial". está condenado a la quiebra. Treinta hectáreas como las ocupadas no sirven para nada, dijo.
Cincuenta años después de aprobada la ley que nunca contó con los recursos necesarios, recordó Mujica, "se necesitan políticas de Estado".
"Antes", afirmó, "un ganadero con 200 hectáreas estaba echado para atrás". El ministro señaló la inconveniencia de repartir tierras entre productores empobrecidos porque se transforman "en gente que se frustra”.
- Fuente: Diario "La República"
